martes, 28 de junio de 2016

JOSÉ GREGORIO HERNÁNDEZ CISNEROS



José Gregorio Hernández Cisneros nació en Isnotú, Estado Trujillo, el 26 de octubre de 1864. Hijo del comerciante colombiano Benigno María Hernández Manzaneda y de la canaria Josefa Antonia Cisneros Mansilla. El matrimonio Hernández Cisneros tuvo 6 hijos.
Al concluir la primaria en su tierra natal, en 1878, salió de Trujillo con rumbo hacia Caracas para estudiar en la universidad; es oportuno aclarar que la travesía era larga, la cual contó con el siguiente itinerario: Isnotú, Betijoque, Sabana de Mendoza, Santa Apolonia y La Ceiba en mula; en barco por el lago hasta el puerto en Maracaibo, y después a Curazao, Puerto Cabello y La Guaira, y por último en tren, desde allí hasta la ciudad capital. En Caracas estudió en el Colegio Villegas; y obtuvo las mejores notas, por lo que llegó a ser profesor de aritmética para los alumnos del primer curso; graduándose de Bachiller en Filosofía. Posteriormente ingresó en la Universidad Central de Venezuela (UCV) y comenzó a estudiar medicina; fue el estudiante más destacado, y obtuvo el título de Doctor en Medicina, el 29 de junio de 1888.
Habló los siguientes idiomas: inglés, francés, portugués, alemán e italiano y dominó el latín; y tenía conocimientos de hebreo. Además fue filósofo, músico y tuvo conocimientos de teología.
Al regresar a su tierra natal instaló un consultorio el cual funcionó hasta el 30 de julio de 1889, luego de ejercer entre los tres estados andinos venezolanos (Trujillo, Mérida y Táchira), recorriendo las poblaciones. Luego de un tiempo ejerciendo la profesión en los Andes, recibió una carta de su maestro, el Dr. Calisto González, donde decía que lo había recomendado al Presidente de la República Dr. Juan Pablo Rojas Paúl para que fuera a París a perfeccionarse y así contribuir a la modernización de la medicina en el país. En noviembre de 1889, cursó estudios en los laboratorios de Charles Robert Richet, Premio Nobel de Medicina (913). Además estudió en el laboratorio de Mathias Duvales en las áreas de Microbiología, Histología Normal, Patología, Bacteriología, Embriología y Fisiología Experimental, entre otras. Terminados sus estudios, solicitó permiso y se trasladó a Berlín para estudiar Histología y Anatomía patológica,; y a su vez que inicia un curso de Bacteriología. Culminados sus estudios, regresó a Venezuela para ingresar como profesor en la UCV y trajo de Europa equipos médicos al Hospital Vargas, por instrucciones del gobierno venezolano. A él se debe la introducción del microscopio en Venezuela. En 1891, comenzó a impartir clases de Histología Normal y Patológica, Fisiología Experimental y Bacteriología en la UCV, convirtiéndose en el fundador de ambas. El 14 de septiembre de 1909 fue nombrado profesor de Anatomía Patológica Práctica; de la cual se encargó hasta la creación de la cátedra de Anatomía Patológica en la UCV. Fue el fundador de la cátedra de Bacteriología, la primera de esta disciplina que se fundó en América y la primera persona en Venezuela en publicar un trabajo de dicha disciplina, Elementos de Bacteriología, 1906.
Es el pionero de la verdadera docencia científica y pedagógica en Venezuela.
Su interés por lo religioso se vio plasmado en 2 ocasiones; la primera, cuando decidió hacerse religioso e ingresó en el monasterio de la orden de San Bruno en La Cartuja de Farneta, a la cual llegó el 16 de julio de 1908 y de la que regresó el 21 de abril de 1909; el Dr. José Gregorio había sido admitido en el monasterio de clausura en 1908 y tomado el nombre de Hermano Marcelo. Sin embargo, nueve meses después de su ingreso, enfermó tanto que el Padre Superior dispuso su regreso a Venezuela para su recuperación, reincorporándose en mayo de ese mismo año a sus actividades académicas en la UCV; la segunda vez fue a partir del 1 de octubre de 1912, cuando el gobierno del general Juan Vicente Gómez decretó el cierre de la Universidad; y decidió EL Dr. José Gregorio intentarlo de nuevo y se fue a Roma. Ingresó en los cursos de Teología en el Pontificio Colegio Pío Latino Americano, pero una afección pulmonar, le forzó a retornar a Venezuela.; reanudando su actividad docente en enero de 1916, en la fundación de la Escuela de Medicina Oficial, que funcionó en el Instituto Anatómico.
En 1917 viajó a Nueva York y a Madrid para realizar estudios de postgrado; reiniciando su actividad docente el 30 de enero de 1918, hasta su muerte. El médico, científico, filántropo, docente y Venerable de la Iglesia Católica José Gregorio Hernández falleció en Caracas, el 29 de junio de 1919, al golpearse la cabeza con el borde de la acera a consecuencia del impacto con un automóvil, en la esquina de Amadores, La Pastora. Fue enterrado en la Iglesia de la Virgen de la Candelaria, en la Parroquia Candelaria en Caracas.
Perteneció a la Orden Franciscana Seglar de Venezuela (OFS), en la fraternidad de la Merced de Caracas, en la Iglesia Nuestra Señora de la Merced de los Frailes Capuchinos. Fue nombrado “venerable” por el papa, ahora santo Juan Pablo II el 16 de enero de 1986 y el pueblo venezolano espera su beatificación muy pronto.
Algunos de sus escritos en la medicina son: Sobre el número de glóbulos rojos. Gaceta Médica de Caracas (1893); Sobre angina de pecho de naturaleza paludosa. Gaceta Médica de Caracas (1894); Lecciones de bacteriología. Gaceta Médica de Caracas (1910); Lesiones anatomo–patológicas de la pulmonía simple o crupal. Gaceta Médica de Caracas (1910); De la nefritis a la fiebre amarilla. Gaceta Médica de Caracas (1910); Renuncia ante la Academia Nacional de Medicina. Gaceta Médica de Caracas (1913); y Nota preliminar acerca del tratamiento de la tuberculosis por el aceite de Chaulmoogra. Gaceta Médica de Caracas (1918).


Lic. Sonia Verenzuela T.
2016

FUENTES CONSULTADAS
http://www.arquidiocesisdecaracas.com/jgh/index.php
https://cronicasdeltanato.wordpress.com/la-muerte-de-jose-gregorio-hernandez/

ICONOGRAFÍA
http://www.arquidiocesisdecaracas.com/jgh/index.php

No hay comentarios:

Publicar un comentario